Lomo de alce en un corte de aproximadamente 1 kg, pensado para obtener varias porciones de una misma pieza. Es un formato adecuado para dividir en filetes o medallones y controlar individualmente el punto de cocción. A diferencia del ragú, se trata de un corte entero cuya textura depende del grosor y del tiempo que permanezca al calor.



















