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Cómo se recoge la aceituna: ordeño, vareadores, vibradores, paraguas y cosechadoras

El Mercado de Origen

No existe una única forma de recoger aceitunas. En un olivar tradicional de árboles grandes y separados puede utilizarse un sistema muy distinto del empleado en una plantación intensiva o superintensiva. También influyen la pendiente, la edad del árbol, la variedad, el destino del fruto, la disponibilidad de mano de obra y la rapidez con la que se quiere llevar la cosecha a la almazara.

La recolección es una fase decisiva porque la aceituna ya no mejora una vez separada del árbol. A partir de ese momento interesa evitar daños innecesarios, contaminación con tierra y esperas prolongadas. Por eso la mecanización no debe entenderse simplemente como una manera de recoger más barato: bien utilizada, también permite concentrar la cosecha y acortar el tiempo entre árbol y molturación.

Ordeño manual: recoger la aceituna directamente del árbol

El ordeño consiste en pasar la mano por las ramas y desprender las aceitunas, que caen sobre mantos o recipientes. Es un sistema selectivo y cuidadoso con el fruto, pero requiere mucha mano de obra. Hoy se reserva sobre todo a explotaciones pequeñas, árboles difíciles de mecanizar, determinadas variedades o producciones en las que el coste añadido puede justificarse.

Su principal ventaja es el control. El recolector ve lo que está haciendo y puede trabajar sin golpes fuertes sobre ramas y tronco. La desventaja es evidente: la productividad por persona es mucho menor que con medios mecanizados y la campaña puede alargarse si falta mano de obra.

Peines y vareadores mecánicos

Los peines eléctricos o neumáticos llevan dedos móviles que entran en la copa y desprenden el fruto. Los vareadores producen movimientos rápidos sobre ramas o pequeñas zonas de la copa. En ambos casos las aceitunas caen normalmente sobre mantos extendidos bajo el árbol.

Son herramientas intermedias entre la recolección puramente manual y las grandes máquinas. Aumentan mucho el rendimiento del trabajo y pueden adaptarse a olivares tradicionales donde un vibrador de tronco o una cosechadora cabalgante no resultan prácticos. El operario sigue teniendo un papel importante para mover el equipo por la copa y evitar dañar ramas productivas.

Vibradores de tronco y de ramas

Un vibrador se acopla al tronco o a una rama principal y transmite una oscilación diseñada para desprender el fruto. La eficacia depende de la arquitectura del árbol, el estado de madurez, la fuerza de retención de la aceituna y la regulación de la máquina. No se trata de agitar indiscriminadamente: la frecuencia, duración y punto de agarre influyen tanto en el porcentaje recogido como en el daño potencial.

En muchos olivares se combinan vibradores con apoyo manual o vareadores para recoger la aceituna que queda en zonas menos accesibles. Un árbol bien formado para mecanización facilita el trabajo y reduce tiempos.

Qué es el paraguas invertido

El llamado paraguas invertido es un receptor que se abre alrededor del tronco. Puede trabajar junto a un vibrador: cuando el fruto cae, el propio paraguas lo recoge y lo conduce hacia una tolva o sistema de descarga. Así se evita extender y mover grandes mantos de forma manual.

Este sistema acelera mucho la operación árbol a árbol y reduce el contacto de la aceituna con el suelo. Sin embargo, necesita espacio suficiente alrededor del tronco y una estructura del olivar compatible con la maquinaria.

Cosechadoras cabalgantes en olivares en seto

En olivares superintensivos o en seto, los árboles se forman en una pared vegetal continua y pueden cosecharse con máquinas que avanzan sobre la fila. Un sistema de sacudidores o bastones flexibles desprende el fruto, que se recoge dentro de la propia máquina. El principio recuerda a las vendimiadoras utilizadas en viñedo, aunque las máquinas y ajustes están adaptados al olivar.

Su gran ventaja es la capacidad de cosechar muchas hectáreas en poco tiempo. Eso permite elegir una ventana de madurez concreta y trasladar rápidamente grandes volúmenes a la almazara. A cambio, el olivar debe diseñarse desde el principio para este tipo de mecanización, con marcos, altura y variedades compatibles.

Aceituna del árbol y aceituna del suelo no son equivalentes

Para obtener aceites de alta calidad interesa separar la aceituna sana recogida directamente del árbol de la fruta caída previamente al suelo. La aceituna del suelo puede haber sufrido golpes, sobremaduración, humedad, fermentaciones o contacto con tierra y microorganismos. Mezclarla con el fruto sano puede deteriorar el conjunto.

Por eso las buenas prácticas de almazara incluyen recepción y clasificación de partidas. El sistema de recolección debe reducir al mínimo la incorporación de piedras, barro, ramas y hojas, aunque después exista una fase de limpieza.

¿La recolección mecánica empeora el aceite?

No por definición. Una máquina bien regulada puede recoger rápidamente aceituna sana y enviarla a molturación en pocas horas, algo muy favorable. Del mismo modo, una recolección manual puede dar mal resultado si la aceituna permanece varios días amontonada antes de elaborarse.

Lo importante es el conjunto: madurez adecuada, daño limitado, separación del fruto defectuoso, recipientes y transporte correctos y rapidez hasta la almazara. El método de recolección es una herramienta dentro de esa cadena.

Qué método es mejor

No existe una respuesta universal. El ordeño ofrece máximo control pero es lento; los peines y vareadores dan flexibilidad; el vibrador y el paraguas son muy eficientes en olivares adaptados; y las cosechadoras cabalgantes alcanzan una enorme capacidad en plantaciones en seto. El mejor sistema es el que recoge la aceituna en su momento objetivo, con un coste sostenible y sin comprometer innecesariamente el fruto ni el árbol.

Para el consumidor, conocer cómo se cosecha ayuda a comprender por qué detrás de una botella de AOVE hay decisiones agrícolas y logísticas además de la extracción. La calidad empieza antes de entrar en la almazara.

Fuentes y referencias

  • Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación: documentación técnica sobre olivar y elaboración de aceite de oliva.
  • Consejo Oleícola Internacional: documentación sobre producción y buenas prácticas en el sector oleícola.

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