Flores de calabacín frescas
Las flores de calabacín son un producto delicado y de temporada que se recolecta cuando alcanza el punto adecuado. Esta caja incluye 8 unidades.
Su textura fina hace que necesiten poca manipulación y cocciones breves. Antes de utilizarlas, conviene revisarlas con cuidado y limpiarlas suavemente sin empaparlas.
Cómo aprovecharlas
Una de las preparaciones más habituales es rellenarlas —por ejemplo con queso u otros rellenos suaves— y después rebozarlas o freírlas. También pueden cocinarse de forma sencilla en sartén o incorporarse a otras elaboraciones donde se quiera conservar su forma.
Por su delicadeza, conviene mantenerlas refrigeradas y consumirlas lo antes posible después de recibirlas.
Sobre La Huerta de Ana Mary
En Fresno de la Vega, en la provincia de León, la agricultura y el cultivo de hortalizas forman parte de una tradición ligada a la Vega del Esla desde hace generaciones. La Huerta de Ana Mary continúa esa actividad familiar, con más de tres generaciones vinculadas al trabajo en el campo.
Las verduras y hortalizas se cultivan en parcelas de Fresno de la Vega, aprovechando la experiencia agrícola de la zona y adaptando el trabajo a los ciclos y temporadas de cada cultivo.
La recolección se organiza en función de los pedidos para reducir el tiempo de almacenamiento y acortar al máximo el recorrido entre la huerta y el consumidor, favoreciendo que el producto llegue fresco y en buenas condiciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas flores incluye la caja?
Incluye 8 flores de calabacín.
¿Las flores de calabacín se comen?
Sí. Son comestibles y pueden prepararse rellenas, rebozadas, fritas o con cocciones breves.
¿Cómo se conservan?
En el frigorífico y durante el menor tiempo posible, ya que se trata de un producto especialmente delicado.









