La ración de solomillo de cocodrilo de unos 200 g ofrece una alternativa al ragú de la misma especie. La ficha del productor destaca su sabor suave y un ligero recuerdo al pescado. Puede prepararse en porciones de tamaño uniforme, pero debe quedar completamente cocinada y manipularse conforme a las pautas de higiene alimentaria.
El tamaño individual hace más fácil conocer este corte antes de escoger formatos mayores. Se diferencia de los fingers de cocodrilo por ser una pieza de carne en lugar de un elaborado; sus condiciones de conservación y cocinado también deben revisarse por separado.






